Febrero 26

Transformación: principios para transformar su vida en un año, un día a la vez.

Trigésima cuarta semana: resoluciones bíblicas de discípulos obedientes.

2 CRÓNICAS 6:7-9  SEÑOR: RESUELVO ACEPTAR CON HUMILDAD CUALQUIER RESPUESTA DE TU SOBERANA VOLUNTAD

“En nuestro caminar con Dios no solo debemos esperar que Él sea sensible con nosotros, sino nosotros también ser sensibles a sus planes soberanos. Debemos asegurarnos bíblicamente cuales son los planes de Dios para nosotros porque Dios puede estar contento con muchos de nuestros logros y alabarlos, pero también tiene el derecho de cambiarlos cuando sus planes son mejores que los nuestros.”

Tendemos a pensar que cuando Dios nos dice “NO” en algo hemos fallado, pero eso no siempre es verdad.

Aprenda esta importante lección:

Cuando Dios dice “NO”, no siempre su negativa se debe a que estamos en pecado y quiere disciplinarnos o rechazarnos pues el obra soberanamente independientemente de nuestra condición.

Cuando Dios le niegue un plan, no puedo decirle que no vendrán pensamientos negativos a su mente. Generalmente pensamos que la negativa divina se debe a nuestra falta de planificación o nuestros pecados, pero no siempre es verdad. No es malo que hagamos una evaluación de nuestra vida, pero no siempre el rechazo divino es problema de un pecado humano. Dios es soberano y debemos aprender a vivir con muchos misterios que no podemos comprender y por eso vivimos por fe. Nosotros en forma natural queremos hacer un paquete de planes y cuando los tenemos bien desarrollados no siempre queremos que Dios los evalúe, mas bien queremos que Dios los apruebe. Nosotros preferimos todo lo lógico, queremos entender la lógica de Dios y cuando no podemos entenderla inmediatamente comenzamos a preguntarnos: "¿Qué hay de malo en esto? ¿Dónde estuvo el pecado?" Cuando vemos que las cosas no están funcionando, como lo habíamos planificado, generalmente pensamos que algo hicimos mal, que pecamos. Pero no siempre Dios nos niega por pecado. La negativa de Dios a David no fue consecuencia de un pecado o errores de David. Salomón relata que lo que David le comunicó fue que Dios no le negó por ser un pecado o un error sino porque Él es soberano y Él es el Señor.

"7 Después Salomón dijo: «Mi padre David quería construir este templo para honrar el nombre del Señor, Dios de Israel. 8 Pero el Señor le dijo: “Tú querías construir el templo para honrar mi nombre; tu intención es buena, 9 pero no serás tú quien lo haga. Será uno de tus hijos quien construya el templo para honrarme”.

Cuando Dios dice no, no necesariamente es por disciplina o rechazo. Esto más bien significa una redirección o nuevas direcciones para sus buenas intenciones. Recuerde que sus buenas intenciones no siempre coinciden con las buenas intenciones de Dios.

Compromiso:

Señor, comprendo que ni mis buenas intenciones ni mi vida de santidad te obligan a cumplir mi voluntad. Resuelvo aceptar con humildad cualquier respuesta de su soberana voluntad.

LECTURAS BÍBLICAS: 2 Crónicas 6:7-9; Salmos 40:8

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