Enero 28

Transformación: principios para transformar su vida en un año, un día a la vez.

Trigésima semana: resoluciones bíblicas de discípulos obedientes.

EFESIOS 4:17-24  SEÑOR: RESUELVO IDENTIFICAR ERRORES Y PECADOS Y HACER CAMBIOS PROFUNDOS

“Ningún cristiano cambia automáticamente, porque nadie cambia su doctrina y su moral solo cantando, orando, y ayunando. Quienes desean cambiar deben ser hijos obedientes que tienen un plan sistemático de cambio permanente.”

Debido a que soy consejero, recorro toda América Latina y recibo comentarios de miles de persona en mis conferencias y en las redes sociales, estoy preparado para decir que muchos cristianos no han cambiado radicalmente como Dios ordena. Muchos cristianos eligen las áreas en las que van a cambiar e ignoran otras áreas actuando en rebeldía a la orden divina que exige un cambio de 180 grados en su manera de pensar y de actuar.

Algunos mantienen debilidades, hábitos, sistemas de pensamientos humanistas, comunistas, feministas, secularistas y patrones pecaminosos que adquirieron en sus días precristianos pese a que pasan años siendo parte de una congregación. Quien vive de esa manera no puede vivir la vida cristiana de éxito y no dejará el legado que debería dejar viviendo para el propósito de su creación.

Esto me lleva a hacerle conoce la siguiente realidad que enfrentará:

-Sexta realidad: Que nuestra vida seguirá de la misma forma que la vivimos si no decidimos preparamos para realizar los cambios esenciales. No existen cambios automáticos.

Como seres humanos debemos ir cambiando porque el mundo va cambiando. Lo único que no tiene que cambiar es nuestra fe en Dios y todo el sistema de doctrinas y ética que Dios exige que tengamos permanentemente. Mientras entendamos que nosotros debemos ir cambiando, pero sometidos a los planes y principios divinos seremos más efectivos en este mundo y cumpliremos con éxito nuestra obligación de dejar un legado. Debemos recordar que nuestro Dios nunca cambia. Santiago dice que “Él nunca cambia ni varía como una sombra en movimiento.” (Santiago 1:17)

Nada puede influenciar a Dios para que Él cambie ni siquiera un ápice. Él nunca será más o menos sabio más o menos fuerte, más o menos débil, su conocimiento y su sabiduría serán siempre iguales. Dios no cambia sus valores, no cambia sus exigencias, no cambia su carácter y por ello las formas inmutables de Dios nos aseguran que podemos tener plena confianza de que sus caminos son perfectos, todas sus promesas verdaderas y toda su moralidad es la más santa que puede existir en la vida.

El cristiano debe cambiar. Si no cambia todo, es porque tiene buena enseñanza y es desobediente o tiene mala enseñanza y se mantiene en la ignorancia. En ambos casos no tiene excusa. Es culpable de desobediencia. Si no tiene buenos líderes, usted es responsable de buscar los líderes sabios y para la desobediencia solo existe un remedio: la obediencia.

Compromiso:

Señor, me comprometo a estudiar bajo un liderazgo sabio y bíblico, y a identificar áreas de mi sistema de pensamiento que no he cambiado. Haré todo esfuerzo por ir cambiando sistemáticamente.

LECTURA BIBLICA: Efesios 4:17-24

 

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